SCARFACE. (BRIAN DE PALMA, 1983.)

SCARFACE. EL ÚLTIMO SALVAJE.

Si el cine fuese un aula, el maestro sería Hitchcock y todos aquellos que vinieron después, los alumnos. Algunos más deudores y aventajados como Spielberg o Scorsese, un coetáneo como Clouzot, un discípulo como Truffaut, etc… Todos ocuparon la primera fila del aula, todos asimilaron el cine que se generaba en aquella clase, todos permanecieron correctamente sentados y mantuvieron un exquisito silencio británico mientras el cine aseguraba su supervivencia. Pero Scarface llegaría tarde a clase dispuesta a volar el aula por los aires.

Al Pacino y Robert Loggia. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)
Al Pacino y Robert Loggia. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)

Y es que, de entre todo aquellos alumnos, hubo una excepción, uno que subió la silla a la mesa, cayó al suelo desmayado y se colgó de la lámpara del techo, incapaz de contener la emoción provocada por el conocimiento. Cuando el cine se hizo escuela, a Brian de Palma le explotó la cabeza y sólo pudo recomponerla con fragmentos de Hitchcock, sin control ni freno de ningún tipo, había aprendido como hacer cine, lo haría y Hitchcock siempre estaría allí.

Y allí estuvo, efectivamente, guiando a Scorsese, Cimino, Coppola, Friedkin y todos aquellos que volaron por los aires el cine durante los años setenta.

Pero aquellos años terminaron y los sueños reformistas también, los excesos parecían haber llegado a su fin. Hasta que el huracán De Palma irrumpió en la escena para cerrar la puerta del aula y volar la cabeza de la humanidad de un balazo, de un balazo de gángster concretamente.

Al Pacino. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)
Al Pacino. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)
Al Pacino. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)
Al Pacino. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)

En mi opinión, los gángsters tienen cuatro momentos irrepetibles a lo largo de la historia del cine. En 1932 Howard Hawks anticipó todas las jugadas irreverentes imaginables con Scarface, en 1972 Coppola contuvo la tormenta con su maravilla tenebrista en El padrino, en 1973 George Roy Hill recuperó las formas clásicas con la atemporal y maravillosamente correcta El golpe y en 1983, De Palma decidió rescatar a Scarface para acabar con todo.

Mary Elizabeth Mastrantonio.(Scarface. Universal Pictures. 1983.)
Mary Elizabeth Mastrantonio.(Scarface. Universal Pictures. 1983.)
Michelle Pfeiffer. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)
Michelle Pfeiffer. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)
Al Pacino. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)
Al Pacino. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)

“SOPORTO VUESTRAS BALAS.” LA FUERZA CAÓTICA DE SCARFACE.

Oliver Stone hizo algo genial limitándose al guión, Al Pacino dejó los tranquilizantes en casa y De Palma activó el modo Hitch. Cogió la nitroglicerina, toda la cocaína que Estados Unidos se metió en los setenta y fabricó una bomba de casi tres horas tan fuera de control como precisa, una bomba que redujo esas tres horas a diez minutos, el aula que salvó el cine a escombros y la cabeza del espectador a cenizas.

Al Pacino. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)
Al Pacino. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)
Michelle Pfeiffer y Al Pacino. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)
Michelle Pfeiffer y Al Pacino. (Scarface. Universal Pictures. 1983.)

El Scarface moderno es la prueba de la inmortalidad de Hitchcock en la mente incontenible de Brian De Palma, el fat british está en todas partes, pero no como un plagio, está como la lección aprendida de su alumno más visceral, de su fan número uno.

La bomba que supuso el cine norteamericano durante los años setenta se materializa bajo el Citroën tiburón que De palma utiliza como tributo definitivo a Hitchcock. Si la bomba explota, la cabeza del espectador volará, si no, Pacino sacará el arma y hará lo propio.

Sin límites ni contención de ningún tipo, Scarface es la cima del homenaje y el cine suicida, el cierre de una era en una década que no correspondía a esta película. Scarface es el desmayo previo al coma en sí mismo.

Scarface. (Universal Pictures. 1983.)
Scarface. (Universal Pictures. 1983.)

Scarface son tres horas de metraje sin tregua, más rápidos que las balas y la cocaína que acabaron con un mundo que fue suyo durante un instante irrepetible.

https://www.filmin.es/pelicula/scarface-el-precio-del-poder

Feliz viaje de vuelta hacia la noche. #SHADOWSRULES

David Salgado.

©24 sombras por segundo. Marzo 2021.

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