UNA HISTORIA INMORTAL. (ORSON WELLES, 1968).

LA PÁLIDA SOMBRA DE LA RAZÓN.

Hay un fantasma presente en Una historia inmortal. Lo hay, de hecho, en toda la obra de Orson Welles.

Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).

El cine, de genio incontenible y extremadamente personal, del perpetuo revolucionario de este medio de expresión siempre se ha alimentado de aquello que desprende: un denso y enigmático aire literario y teatral.

El aliento que hace respirar al cine de Welles sopla siempre en la misma dirección: el extraño mundo de los deseos humanos que habitan lugares que más parecen pesadillas pobladas por fantasmas que por realidades. Así —independientemente del autor al que Welles adapte—, Shakespeare siempre se alza como el espectro más poderoso en los cuentos que Welles convirtió en cine.

Si existe un autor que hable de la historia inmortal de la condición humana, de todo aquello que el humano puede hacer para no dejar jamás de ser lo que es, el nombre del Shakespeare ocupa el trono sin dudar; y la pálida sombra de la razón arrojada por su literatura envuelve la primera incursión de Welles en el mundo del color.

Jamás —antes de esta rara avis en la historia del cine en general— las intrincadas sendas de Welles habían revelado sus colores. Fue necesaria la más modesta de sus historias inmortales para abandonar el blanco y negro en que los fantasmas del Enfant Terrible norteamericano pisaban suelo conocido.

UNA HISTORIA INMORTAL.

VARADOS EN LA REALIDAD.

La clave fundamental de Una historia inmortal es que nadie juega en su terreno. Ninguno de sus personajes vive en la realidad que pretende lograr, todos son una especie de náufragos atrapados en tierra, todos sueñan con alcanzar el mar —presente pero invisible en toda la película— que los lleve lejos. Tanto como sus ilusiones, tristezas, odios, ambiciones y pasiones les permita.

Todos viven despiertos, y todos quieren soñar.

Basada en una novela de Karen Blixen (aunque aquí figura con su pseudónimo, Isak Dinesen), Welles conduce la película hacia sus recurrentes universos construidos a caballo entre Kafka y Shakespeare.

Sobre el papel, Una historia inmortal es algo muy sencillo: en el Macao del siglo XIX, Charles Clay (Orson Welles), un poderoso, solitario y vanidoso magnate, vive refugiado entre su mansión y los paseos con los que recorre las principales calles del lugar a bordo de su carruaje.

Durante una de sus salidas, un grupo de vecinos liderados por un personaje sin nombre (Fernando Rey) cuenta como Clay provocó la ruina y el desesperado suicidio de su antiguo socio, Louis Ducrot, quedándose además con su hacienda, en la que ahora se refugia como un fantasma, velado únicamente por su leal y abnegado mayordomo, Elishama Levinski (Roger Coggio).

Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).

La hija de Ducrot, Virginie (Jeanne Moreau), deambula por las calles mientras Clay muestra su anodina vida cotidiana en la que Levinski lee para él desde libros de cuentas hasta relatos de mayor calado que el magnate desprecia, fortalecido en una personalidad pragmática y arisca que rechaza la naturaleza fantástica de cualquier relato de ficción, ya sea escrito o hablado.

Esto es algo que Welles resalta especialmente en el guion, pues Clay recurre a una sentencia de forma continua en la que rechaza todo lo que vaya más allá de los hechos probados, lo que él mismo denomina «profecías».

Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).

Es muy significativo que la naturaleza de la película sea totalmente televisiva —de hecho fue un proyecto inicial para la televisión francesa— de producción modesta y metraje muy escaso que no supera la hora de duración, en el que Macao es un barrio español hábilmente disfrazado, y la mansión de Clay no es otra que la propia casa de Welles.

Sin embargo, ni la escaso presupuesto de la película ni su trama inicial sucumben al desencanto, pues la única obsesión de Clay relacionada con el mundo de los cuentos es lo que otorga todo su poder a la película.

Una historia contada por los marineros del lugar habla de un marino que tras tomar tierra fue contratado por un hombre rico, viejo y altivo para que, a cambio de cinco guineas, se acostara con su mujer. Una mujer joven pero incapaz de darle un descendiente. Esta historia —además de definir el Alter ego de tres de los personajes protagonistas— aviva la codicia de Clay, lanzándolo tras el último y más vanidoso de sus objetivos: convertir mediante su riqueza el mito en realidad, representar la obra con personajes reales.

Así, Clay encarga a su mayordomo que encuentre a una mujer hermosa —a la más hermosa— mientras el propio magnate se encargará de encontrar al marinero, que resulta ser Paul (Norman Eshley), un antiguo náufrago que ahora camina a la deriva sobre la tierra. Desde la más prosaica de las realidades, Clay (esa figura que reclama al propio Welles y su todopoderoso Ciudadano Kane), construye su versión real de una historia basada solo en habladurías. Esto tan sencillo e irrelevante, sirve a Welles para montar una obra enigmática y dotada de una belleza y fuerza que solo la inquietante poesía de los sueños puede lograr.

Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).

La necesidad en forma de venganza y hambre por parte de Virginie y Paul respectivamente, otorga a Clay la victoria. La comedia se representará durante el último viaje del millonario a través del reino de los sueños. Es aquí donde Welles vuelca toda su fuerza, en la última noche, en los límites de la realidad.

Una historia inmortal no figura —ni admite comparación con ellas— entre las obras maestras de su autor, pero tiene todo lo que hizo de Welles un genio invencible.

El uso de la escena mediante los encuadres, la delirante narrativa de los planos, el manejo de la  profundidad de campo, la maravillosa fotografía de Willy Kurant y el aprovechamiento narrativo de los colores aportan a la película un aspecto marcadamente onírico, que nos traslada de la figura espectral de Welles como un Clay con la muerte grabada en su rostro, hasta el deseo extraño y fugaz como una tormenta entre los protagonistas al servicio de la farsa convertida en realidad solo por la acción del dinero.

Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).

Una tormenta en la que todos viven atrapados, en la que todos navegan en tierra perdidos en una mansión a la que Welles convirtió en una especie de casa encantada, propia de un cuento de terror gótico más cercano a la Serie B que a un drama existencial en el que la muerte se burla del pretendido poder de los humanos.

Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).
Una historia inmortal. (Albina Productions, Office de Radiodiffusion Télévision Française. 1968).

En esa mansión de colores extraños y decadentes, los fantasmas varados en la realidad parecen caer en las profundidades del sueño, que susurra poderosas palabras en forma de la música del irrepetible Erik Satie.

La maravillosa farsa de Welles recorre la última senda del magnate a bordo de una película que está tan lejos del mar —al que ninguno de sus personajes puede regresar—, como de ser lo que parece.

Una historia inmortal es un cuento maravilloso sobre fantasmas varados en la realidad, pálidos como la sombra de la razón, sentenciados por el mago más irreverente y poderoso del cine.

Un mago capaz de hablar sobre el mar sin mostrarlo ni una sola vez.

 https://www.filmin.es/pelicula/una-historia-inmortal

Feliz viaje de vuelta hacia la noche. #SHADOWSRULES

David Salgado.

©24 sombras por segundo. Septiembre de 2022.

 

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