THE KILLING. (ATRACO PERFECTO. STANLEY KUBRICK, 1956.)

Y DE REPENTE, LLEGÓ STANLEY KUBRICK.

Hace mucho tiempo que es totalmente impensable referirse a Stanley Kubrick como poco menos que un dios inhumano, como una especie de inteligencia artificial creada a sí misma y puesta al servicio exclusivo del cine. Pero antes de The Killing y tras sus dos primeras películas –Fear and desire, (1953) y Killer’s kiss, (1955)- Kubrick, a pesar de anticipar unos cuantos esbozos del genio posterior, no parecía ir mucho más allá de un serial radiofónico convertido en cine negro de escasa producción. Hasta que en 1956, el dios dormido despertó y llevó a cabo una de las cimas del cine negro, el montaje, el ritmo narrativo y el rendimiento de un guión.

The killing es la vertiginosa demostración de algo que en adelante no tendría fin, el genio incomparable de Stanley Kubrick.

Sterling Hayden, Elisha Cook Jr. y Ted De Corsia . (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Sterling Hayden, Elisha Cook Jr. y Ted De Corsia . (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)

La película tiene absolutamente todos los elementos clásicos del film noir, pero hay otra cosa que la diferencia de todas los demás: Un dios salvaje, rápido y letal jugando con la fortuna.

Sterling Hayden y Elisha Cook Jr. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Sterling Hayden y Elisha Cook Jr. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)

Vamos al lío para desarrollar esto.

Es cierto que el fatalismo, la desesperación y el haber nacido en el lado equivocado del mundo son claves del noir en general. También es cierto que esos elementos han sido utilizados con la misma maestría que Kubrick en otras ocasiones.

Joe Sawyer y Dorothy Adams. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Joe Sawyer y Dorothy Adams. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Elisha Cook Jr. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Elisha Cook Jr. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)

No tenemos que más que acudir a Fritz Lang, John Huston o Louis Malle para comprobarlo. The big heat, La jungla de asfalto y Ascensor para el cadalso, son -respectivamente- ejemplos claros.

Pero The killing marca la diferencia -juventud y desconocimiento de Kubrick en el ámbito cinematográfico aparte- por recuperar un ritmo salvaje que ningún espectador veía desde los días de Howard Hawks y su primitiva Scarface.

Timothy Carey. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Timothy Carey. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
The Killing. (Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
The Killing. (Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)

THE KILLING. FILM NOIR A CONTRARRELOJ.

Con un guión sugerente y específico a partes iguales, escrito a manos del propio Kubrick, basado en la novela de Lionel White, y con unos diálogos de Jim Thompson, los 83 minutos de la película corren como la pólvora que disparan sus protagonistas a través de uno de los montajes más arriesgados, vertiginosos y dinámicos que veremos jamás.

Esa es una de las dos claves de la película. El espectador puede comprender una trama que -incluso en aquellos días- ya era un clásico.

Kola Kwarini. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Kola Kwarini. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)

Pero Kubrick siempre ha llevado a otra dimensión los géneros que tocó. El noir no era un terreno en el que pudiese sumir al público en tribulaciones existenciales. Por eso, para retar al espectador, Kubrick no le hizo pensar, le hizo correr.

The killing es un flashback que corre deseperademente a contrarreloj. Ninguno de sus personajes tiene tiempo para otra oportunidad. Si el atraco perfecto sale mal, se acabó. Esa es la otra clave de la película. La desesperación propia de la última carta.

Kubrick sitúa las piezas sobre el tablero, y como el dios que observa desde arriba sus movimientos, gira la rueda de la fortuna para que corran tras ella. Pero no se lo pondrá fácil al espectador.

Marie Windsor y Val Cannon. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Marie Windsor y Val Cannon. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)

Quien se enfrente a esta película debe estar dispuesto a comprender y asimilar las vidas y motivos de un grupo de seres a la deriva, empujados por Kubrick hacia su último aliento. Y debe hacerlo a toda velocidad, en menos de noventa minutos y con una cantidad de información cruzada que le volará la cabeza.

Sin embargo, esta huida hacia delante no terminará sin ofrecer algo de justicia a los desgraciados que la protagonizan.

Marie Windsor y Elisha Cook Jr. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Marie Windsor y Elisha Cook Jr. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)

Kubrick hace que el azar les dé la espalda, sí, pero uno de esos tipos que se habían jugado la última carta para evitar que su vida se fuese al carajo, se ve obligado a romper la baraja y llevarse con él la otra mitad que lo ha llevado a la ruina. Kubrick es el dios que niega la fortuna, pero antes de cortar el hilo que los mantiene unidos a la vida, les brinda la oportunidad hacer algo de justicia, un último respiro antes del fracaso final.

Esa situación es exactamente la que nos regala Kubrick, a través de un reparto -tanto principal como secundario- antológico.

Val Cannon. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Val Cannon. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)

En la secuencia que posiblemente sea la cumbre de la película y de la vanguardia del cine negro, Kubrick, Elisha Cook Jr. y Marie Windsor, llevan el guión donde no había estado jamás: cine negro, duro y sucio como los desgraciados que tras asumir que no pueden amarse ni alcanzar la felicidad, se dan una pequeña tregua matándose entre ellos.

Marie Windsor. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Marie Windsor. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Elisha Cook Jr. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Elisha Cook Jr. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)

Y ahí está precisamente el punto de inflexión narrativo de la película. Kubrick hace que las piezas de la partida se maten, pero solo nos deja escuchar los disparos, somos nosotros quienes debemos imaginar qué ocurre con las piezas. Solo cuando todo ha terminado, Kubrick nos permite ver como se han matado, no antes. Nadie más hace las cosas así.

Elisha Cook Jr. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Elisha Cook Jr. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)

Sin embargo, como si se tratase de un dios real, Kubrick concede una aparente tregua a las dos últimas piezas del tablero, pero solo es un truco más para situarnos ante  un final como para no volver a ver terminar una película nunca más.

Mantiene el azar dando la espalda a los desgraciados que deambulan por las luces y sombras de una historia bajo la maravillosa y expresionista fotografía de Lucien Ballard.

Después, sencillamente brinda una pequeña esperanza, una huida conjunta, una nueva vida y una fortuna para los personajes arquetípicos y maravillosamente interpretados por Sterling Hayden y Coleen Gray al alcance de la mano. Un final feliz que responda a la última esperanza con la que todas piezas partieron del tablero.

Sterling Hayden y Coleen Gray. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
Sterling Hayden y Coleen Gray. (The Killing. Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)

Hasta que Kubrick saca el colmillo y muerde sin piedad. Y así, The killing termina de la única forma que la grandeza inigualable de Kubrick permite, fatal para los protagonistas, como el cine jamás había visto y genial para los espectadores.

The Killing. (Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)
The Killing. (Harris-Kubrick Productions. United Artists. 1956.)

Dios es cruel, Kubrick también, solo que aquí fue más rápido.

https://www.filmin.es/pelicula/atraco-perfecto

Feliz viaje de vuelta hacia la noche. #SHADOWSRULES

David Salgado.

©24 sombras por segundo. Marzo 2021.

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