DER MÜDE TOD. (FRITZ LANG, 1921).

LA VANGUARDIA ANCESTRAL.

Der müde tod -también conocida por La muerte cansada o Las tres luces– no solo es una obra maestra incontestable del gigantesco Fritz Lang, también demuestra que en su juventud, el cine experimentó una curiosa paradoja.

Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).

Nacido con un propósito científico-popular y espíritu costumbrista y documental, el cine se alzó contra sí mismo, alimentando su vanguardia técnica y narrativa con las historias más ancestrales que la humanidad había recogido en la literatura.

Así, en sus primeros y colosales pasos, el joven y poderoso arte de contar historias en movimiento se sirvió de la épica, el drama, la comedia, la tragedia, el amor y ante todo y como elemento más fuerte, la fantasía, la ciencia-ficción y el terror.

Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).

Paradójicamente, la vanguardia se alimentó exclusivamente de las historias ancestrales y sus formas clásicas de representación. Desde la literatura, hasta los mitos religiosos y los cuentos y leyendas de tradición y transmisión oral. Desde el teatro a los ilusionistas y magos que unieron la luz con las sombras para seducir y aterrar al mundo con espectros inmortales.

De Alice Guy a Segundo de Chomón, Ferdinand Zecca o Mèliés, Jean Epstein y Abel Gance, Musidora y Louis Feuillade, Pastrone y Griffith, de Mauritz Stiller y Victor Sjöström, de Max LinderChaplin, LLoyd y Keaton, de Protazánov a las películas del prolífico Matsunosuke Onoe y la americanizada actriz por la Thanhouser Company, Tokuko Nagai Takagi, de todos ellos hasta los expresionistas, con Murnau, Wiene y el propio Lang a la cabeza.

Todos fueron la élite de la vanguardia unida pasional y generacionalmente a los clásicos universales.

El cine alcanzó la cima en base a una contradicción natural. Hoy, siendo ya un anciano cansado que todavía resiste, cae nuevamente en la paradoja, renegando de la tradición que lo engrandeció.

Pero esa es otra historia, volvamos a los días de la muerte cansada.

DER MÜDE TOD.

EROS, TÁNATOS Y EL NUEVO MITO. 

En su película, Fritz Lang -a partir del magnífico guión de Thea von Harbou– nos habla del sentido común de todas las vidas, el encuentro con la muerte, pero lo hace mostrando dos puntos de vista, el de los vivos y el del agotado portador de nuestro destino.

Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).

Hay tres películas en los albores del cine que podríamos considerar los máximos exponentes acerca de la muerte: La carreta fantasma, Nosferatu y la propia Der müde tod.

Sin embargo, las visiones de la parca por parte de Sjöström y Murnau respectivamente, muestran a los servidores de la parca como emisarios, como entes que jamás se cuestionan su labor.

La película del sueco enfoca la muerte como una consecuencia de la forma en que se haya vivido, mientras que el vampiro de Murnau es sencillamente una sombra que se cierne sobre el mundo, un propagador del fin, pero en ambos casos, la historia se ciñe al tiempo real y ninguno de sus protagonistas se cuestiona su cometido.

Esa es la diferencia fundamental que marca la película de Fritz Lang, su visión abarca mundos pasados y fantásticos, se mete de lleno en el terreno de las aventuras épicas, recorre la historia y trata la muerte como un personaje poético, abatido y solitario, propio del, en aquellos días, no tan lejano romanticismo literario, un servidor cansado de su suerte, que ofrece en su descontento una oportunidad de salvación a través del amor.

Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).

Eros desafiando a Tánatos en el arte del nuevo siglo. Los clásicos proyectando sus sombras en la vanguardia del cine.

Lang, ese gigante de la cultura universal, divide la película en seis estrofas -como si de una poesía épica y ancestral se tratase- y a diferencia de sus dos contemporáneas que también retratan a la muerte, mezcla el terror que provoca el personaje con el amor, la comedia -el tono  humorístico se aprecia especialmente en el último viaje al pasado- y las más exóticas aventuras.

En 1921, con toda su vida por delante, el cine vio nacer una de sus películas más completas. No es por casualidad que gigantes como Hitchcock y Buñuel se mostrasen profundamente impresionados ante su envergadura y calado. No es por casualidad tampoco, que el mismísimo Ingmar Bergman acudiese a esta fuente para su mítica y maravillosa El séptimo sello.

Sin embargo, a pesar de su grandeza, el argumento de la película es sencillo, es en su desarrollo donde reside su profundidad.

Una pareja de jóvenes enamorados, (Lil Dagover y Walter Janssen), se topa en su viaje con un inquietante personaje, (Bernhard Goetzke), un extraño errante que busca un lugar donde descansar y refugiarse del mundo.

Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).

Cuando el joven desaparece con el extraño, ella no tarda en descubrir que es la muerte quien se lo ha llevado, con lo que emprende una decidida búsqueda que le brinde una oportunidad para salvarlo, introduciendo e invirtiendo el mito de Orfeo y Eurídice en la película.

De nuevo, el mundo clásico alimenta la vanguardia.

Así, a lo largo de seis estrofas a modo de seis actos, Lang divide la película para hacerla invencible. Dos actos para introducirnos en la historia, tres en los que viajaremos en una aventura épica y fascinante por el Bagdad más fantástico y literario, la Venecia renacentista y la China imperial y milenaria, y un epílogo en el que Eros sorprenderá y aliviará con su fortaleza al implacable Tánatos.

Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).

El terror en el preludio, la épica fantasía en el primer viaje a las mil y una noches, las intrigas nocturnas y amores imposibles en Venecia -aquí la presencia de Shakespeare es casi tangible- y la magia y el humor ante la cruel tiranía de la China imperial en el tercer viaje, hacen del recorrido hacia el epílogo algo que combina la belleza, el ritmo y el entretenimiento como pocas veces se podía ver en la época. Una vez más, la vanguardia se rinde ante lo que los clásicos pueden ofrecer en su favor.

Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).

De todos los tramos y géneros que recorre la película en su trepidante camino, hay uno por el que siento especial predilección. Tras la llegada de la muerte a su lugar de aislamiento y ansiado descanso, alza un muro que le sirva como descanso y refugio de un mundo al que no solo pretende dejar de atemorizar con su labor.

Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).

Hasta allí, hasta las puertas de ese nuevo Hades, llega la joven y decidida enamorada. Eurídice y Eros recuperando a Orfeo y desafiando a Tánatos encerrados en una película.

Fiel a su valor y determinación, Lil Dagover atraviesa un muro sin puertas ni ventanas cerradas que le impidan acceder a las escaleras por las que ascenderá a su encuentro con Bernhard Goetzke, quien da vida a una muerte cansada de cargar con su deber, con el encargo de un dios creador que elude el lado amargo de la creación.

Pues así es como todos accederemos a la estancia en la que nos reciba la parca, sin obstáculos; una estancia en la que todas las velas terminan por consumirse, en la que todas las llamas se apagan.

Esas velas entre las que se encuentran las tres que la protagonista debe salvar antes de que se apaguen para rescatar a su amado de la muerte, esas tres velas que dan su otro nombre a la película, Las tres luces.

Der müde tod. (Decla Film. 1921).
Der müde tod. (Decla Film. 1921).

Fritz Lang nos presenta a una muerte más próxima a la rebelión que a la sumisión, hastiada de la maldición a la que ha sido condenada sin motivo, y efectivamente se rebela, dándole la oportunidad a una mortal de pactar, de recuperar la vida que le han arrebatado.

Y lo hace de la única forma que puede hacerlo uno de los tipos que han inventado todo esto del cine, anticipándose y mostrándole al mundo y a los yankees, que lo adoptarán como uno de los suyos tras su etapa alemana, como se hacen las cosas, (no fue casual que Douglas Fairbanks comprase los derechos de la película antes de su proyección en Estados Unidos para “inspirarse” y darle ideas a Raoul Walsh en El ladrón de Bagdad).

Lo hace de una forma magistral, llevándonos a una de las cimas expresionistas y oníricas, con el toque justo de magia y fantasía que equilibran la balanza ante el sufrimiento de una muerte que no quiere matar y el terror y el amor de  unos mortales que no quieren morir.

Y mientras tanto dios mirando en silencio.

Feliz viaje de vuelta hacia la noche. #SHADOWSRULES

 https://www.filmin.es/pelicula/la-muerte-cansada

David Salgado.
©24 sombras por segundo. Noviembre 2021.

Spread the movies. Comparte en tus redes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *