TORO SALVAJE. (MARTIN SCORSESE, 1980.)

SCORSESE & CHAPMAN. LOS GUERREROS DE LA LUZ.

Hay muchas cosas que definen a Toro salvaje como una irrepetible obra maestra, tantas, que sin duda es mi película favorita de Martin Scorsese.

Hay muchas cosas que lo demuestran, sí, pero me gustaría empezar por una breve introducción dedicada a la fotografía.

Vamos al lío.

Toro salvaje. (United Artists. 1980.)
Toro salvaje. (United Artists. 1980.)

La grandeza del director de fotografía Michael Chapman es -en términos cinematográficos- de dominio público. Pero aquí brilla especialmente porque le sigue el juego particular a Scorsese y tumba los cimientos del sistema clásico.

Fotografía en blanco y negro y tira de claroscuro, pero ilumina como si rodase en color. Sólo en las secuencias del calabozo y los antros nocturnos recurre a luz de alta intensidad, dura y directa, dirigida al objeto como en el noir clásico, pero en el resto de la película utiliza luces rebotadas, difusas y de baja intensidad, tal y como se venía haciendo en el cine americano de los años setenta.

Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)

Martin le dice a Chapman que la rebeldía aún guarda su golpe maestro y juntos dan el golpe de gracia al sistema clásico con una de las cimas del cine negro moderno. Esta, entre otras, es la demostración definitiva del liderazgo de Scorsese en la revolución cinematográfica con la que ellos mismos acabaron el año en el que empieza su película definitiva. Pero esa es otra historia. Y hasta aquí llega el preámbulo.

Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)

Vamos con el toro del Bronx y dos de las razones por las que es una de las mejores películas que veremos jamás.

TORO SALVAJE. EL ALIENTO DEL MONSTRUO.

Primera razón. La aparente intrascendencia de los verdaderos motivos de la película.

Hay en Toro salvaje una secuencia que -paradójicamente- destaca por su aparente insignificancia. Como buen pilar maestro no se ve, es imprescindible y pasa desapercibido. Sin embargo, la habilidad narrativa de Scorsese nos cuenta de qué va esto en realidad.

Nicholas Colasanto y Joe Pesci. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Nicholas Colasanto y Joe Pesci. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)

Tommy, (Nicholas Colasanto), le pone las cosas claras a Joey, (Joe Pesci.) Ni LaMotta, (Robert de Niro), ni tipo duro del Bronx, ni vencer a Sugar Ray, (Jhonny Barnes), ni hostias. Hay reglas del juego y tipos que las dictan, tipos sobre los que no se puede pasar, a los que no se puede ignorar, sencillamente, tipos sin los que no se puede triunfar.

Joe Pesci y Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Joe Pesci y Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)

Si quieres lo tuyo tienes que darles lo suyo. Cooperativismo siciliano y todo eso. LaMotta es fuerte, pero Tommy es indestructible e imprescindible. Se lo explica a Joey, él lo entiende, Jake sigue a lo suyo y la película se dispara hacia el centro del infierno vital y social que supone el verdadero motivo de la historia.

Cathy Moriarty. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Cathy Moriarty. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Cathy Moriarty y Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Cathy Moriarty y Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)

Esto nos conduce a la segunda razón, expuesta por Scorsese desde el minuto uno.

Toro salvaje arranca con una de las secuencias de introducción más bonitas, hipnóticas y narrativas que nos ha regalado el cine. Lo que vemos y oímos al maravilloso y arrebatador ritmo de la Cavalleria rusticana de Pietro Mascagni,  nos quita el aire y deja clara la historia antes de empezar.

Toro salvaje. (United Artists. 1980.)
Toro salvaje. (United Artists. 1980.)

Esto no va de boxeo, el oficio del protagonista lo impone el biopic, pero es lo de menos en cuanto al fondo.

En la forma Scorsese le dice a Thelma Schoonmaker que reinvente el montaje cinematográfico y juntos dan el golpe definitivo a las bases establecidas, porque esta película ES el montaje. Es uno de los mayores milagros en ese campo que veremos nunca. Desde Orson Welles y su montaje en Campanadas a medianoche, la humanidad no veía semejante juego de planos.

Cathy Moriarty y Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Cathy Moriarty y Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)

Pero volviendo al fondo, el boxeo no importa, Scorsese nos habla de un descenso al infierno sin retorno, sin ascenso posible. De los fantasmas que persiguen a LaMotta no se puede huir, sencillamente porque nadie puede huir de sí mismo.

Joe Pesci. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Joe Pesci. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)

Esa precisamente es una de las claves de la secuencia inicial. LaMotta no puede huir de sí mismo, pero él mismo provoca que los demás huyan, y efectivamente, los demás pueden huir de su inaceptable comportamiento. Y huyen.

Su hermano Joey y su mujer Vickie, (Cathy Moriarty.) Todos le dan lo único que merece y no desea. La soledad. Esa soledad es en el mejor de los casos lo único que le espera a quien se autodestruye.

Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)

Es en esa soledad, encerrado en su propio mundo, moviéndose envuelto en el aliento denso e irrespirable de su infierno particular, donde Scorsese le obliga a bailar ante la mirada del mundo que LaMotta deja al otro lado de las cuerdas.

Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)

Y así empieza la historia. Scorsese golpea desde su cima, el cine empieza de nuevo y al espectador le explota la cabeza antes de desmayarse por KO técnico y entrar en coma.

Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)
Robert de Niro. (Toro salvaje. United Artists. 1980.)

Y es que el toro salvaje no sabe recitar a Shakespeare, pero Scorsese sí sabe convertirlo en uno de sus personajes, y no hay nada que pegue más fuerte.

Todo esto perfilado por las maravillosas sombras de Michael Chapman.

 https://www.filmin.es/pelicula/toro-salvaje

Feliz viaje de vuelta hacia la noche. #SHADOWSRULES

David Salgado.

©24 sombras por segundo. Marzo 2021.

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